jueves, 20 de julio de 2017

Semáforos de brownie



El mes pasado, Hugo, el pequeño príncipe de mi amiga Lidia cumplió dos añitos.

¡Pero qué rápido pasa el tiempo! 

En su primer cumpleaños su fiesta estuvo ambientada en Mickey Mouse. Estas fueron su tarta y sus galletas:


Este año Lidia volvió a confiar en mí para poner una parte dulce en su mesa y me pidio unas gallegas de Cars y su dulce favorito, un brownie de chocolate pero en forma de pequeños semáforos.

Y nos pusimos ¡manos a la obra!


Preparamos el brownie con estos ingredientes:

500 grs. de chocolate fondant
300 grs. de mantequilla sin sal
250 grs. de azúcar blanca
250 grs. de azúcar moreno
6 huevos L
2 cucharaditas de esencia de vainilla
250 grs. de harina simple de trigo
1 pizca de sal

Para el glaseado:

200 ml. de nata para batir 35% materia grasa
200 grs. de chocolate fondant
60 grs. de mantequilla sin sal
2 hojas de gelatina neutra

Pastillas de chocolate de colores rojas, amarillas y verdes

Preparamos el molde para el brownie, engrasándolo y espolvoreando de harina si fuera necesario. Si usas de silicona no haría falta, aunque yo siempre lo engraso.

Ponemos a precalentar el horno a 170º.

En un bol fundiremos el chocolate con la mantequilla usando  1 ó 2 minutos el microondas o a baño María y dejamos que enfríe antes de continuar.

Añadimos los dos tipos de azúcar y lo batimos bien.

Echamos los huevos de uno en uno batiendo cada vez.

Añadimos la esencia de vainilla y luego la harina tamizada junto con la sal.

Mezclamos bien, y lo vertemos en el molde.

Horneamos a 170º durante 40 ó 50 minutos aproximadamente (ya sabes que dependerá del tipo de horno).

Cuando esté listo retiramos y dejamos entibiar antes de desmoldar y pasar a una rejilla para que acabe de enfriar completamente. Es muy importante que esté bien frío antes de partirlo porque el brownie es bastante delicado y puede destrozarse si lo partimos estando aún algo caliente.

Lo troceamos en pequeñas porciones y volvemos a colocar sobre la rejilla.

Prepararemos el glaseado.

Primeramente ponemos a hidratar las hojas de gelatina.

Mientras pondremos el resto de ingredientes en un cazo y llevamos a fuego suave hasta que el chocolate se funda completamente.

Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos al chocolate mezclando bien para que se integren y deshagan completamente.

Bañamos con esta mezcla el brownie troceado y adornamos con las pastillas de colores inmediatamente.

Dejamos que enfríe bien para que la cobertura coja firmeza, aunque en este caso no será una capa completamente dura.


Para un mejor acabado les puse unos palitos de cake pops. 

Derretí un poco de chocolate fondant  en el microondas y fui bañando la parte superior de cada palito antes de pinchar en el brownie. ¿A que quedaron chulos?


Según me contó Lidia, fueron todo un éxito.