domingo, 13 de octubre de 2013

Galletas decoradas con fondant



Ya va quedando menos para acabar nuestra mesa de boda.

¿Que mejor manera de personalizar un dulce regalo que con una riquísimas galletas?

Es un trabajo bastante entretenido pero también divertido y que pone a prueba nuestra parte creativa al cien por cien.

Es ideal para pasar una tarde con niños (y no tan niños), jugando con los colores y las formas.


Para poder prepararlas estuve buscando una receta adecuada durante un par de semanas y probando cual quedaba como yo quería.

Hice un par de experimentos decorando con glasa, pero no terminó de gustarme el resultado (hay que seguir practicando) por lo que al final las decoré con fondant. Por lo tanto, las galletas tenían que ser lo suficientemente consistente para aguantar el peso y la manipulación al decorarlas y a la vez no quería que quedaran como una piedra (que los dentistas están bastante caros).

La receta que utilicé es muy sencilla y cuando la prueben seguro que repiten más de una vez. La encontré en el blog "Sivila Happy Bakery" y el resultaron ya pueden ver cual fue.

Hice unas con sabor a vainilla 




Y otras con sabor a limón





Para que salgan todas del mismo grosor tendremos que usar un rodillo regulable o, lo que hice yo en este caso, poner dos listones de madera de unos 6 mm. para que nos hagan de nivel. Queda perfectas y es más barato.







La receta no puede ser más fácil. Los ingredientes necesario son:

227 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
175 grs. de azúcara glas tamizada (puedes usarla sin tamizar, pero se mezcla mejor así)
1 huevo L
1 cucharadita de sal
2 cucharaditas de levadura
450 grs. de harina simple de trigo.
2 cucharaditas de esencia (yo puse en unas de vainilla y en otras de limón)


Batimos la mantequilla y el azúcar glas con la batidora de varillas hasta que tenga aspecto cremoso. Incorporamos la esencia y el huevo y seguimos batiendo.


Tamizamos juntas la harina, la levadura y la sal y lo vamos añadiendo a la mezcla anterior poco a poco y sin dejar de batir mientas se pueda. Yo lo que tengo es una batidora simple de 2 varillas que cambio por un accesorio que trae para amasar, pero al final siempre tengo que acabar "con las manos en la masa" un minuto o dos para acabar de integrarlo todo bien.

Formamos una bola y, aunque en la receta de Sivila Happy Bakery no lo dice, yo la pongo unos 20 minutos en la nevera.

Con papel de horno preparamos la superficie donde vamos a trabajar y la bandeja donde hornearemos nuestras galletas.

Sacamos la bola de la nevera, la partimos en dos y ponemos una parte en la superficie preparada. Cubrimos con otro trozo de papel y estiramos con el rodillo. Cortamos con la forma que más nos guste y colocamos en la bandeja dejando un espacio de separación ya que crecen un poquito.

Yo suelo tener varias bandejas preparadas y corto toda la masa antes de poner el horno a precalentar. Esto lo hago principalmente para evitar que haya demasiado calor en la cocina y me dificulte el trabajo.

Horneamos las galletas a 170º unos 10 minutos aproximadamente. A mí como me gustan un pelín más tostadas las suelo dejar 12 minutos pero blanquitas también estás muy ricas.

Las sacamos del horno y las dejamos otros 10 minutos en la bandeja. Al sacarlas estarán aún blandas, pero según se van enfriando van cogiendo la consistencia adecuada, por eso es importante dejarles este tiempo de reposo antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse.

Es aconsejable guardarlas, al menos, un par de días antes de decorarlas, ya que "sudan". Y no tengan miedo de hacerlas con tiempo. Se conservan estupendamente en un tupper o en una lata bien cerradas.

 Para "pegarles" el fondant utilicé un pincel humedecido en almíbar para las de vainilla y lemond curd para las de limón.





 Los corazones estaban personalizados con el nombre de la pareja y he tenidos que hacerles un poco de "photoshop" por mantener la privacidad.









Espero poder ponerles dentro de poco unas decoradas con glasa, que ahí estamos, practicando, practicando, practicando...